Gómez-Casuso era uno de esos niños aficionados a
destripar los juguetes para conocer su funcionamiento.
A sus cincuenta años, preside y dirige Hergom, compañía
fundada por su padre y especializada en la fabricación de
estufas y chimeneas de hierro fundido, pero no ha perdido ni un
ápice de esa pasión por el contacto con la realidad
de su oficio. Si a los catorce años ya dibujaba en la oficina
técnica de la fábrica, hoy sigue diseñando
la mayoría de los productos que comercializa Hergom. Conocer
la parte de abajo es muy importante. Es la manera de cometer menos
errores, asegura.
Hergom facturó casi veinticuatro millones de euros en 2005,
y es la punta de lanza de un diversificado conjunto de compañías,
que emplea a 450 personas y genera un volumen total de negocio de
sesenta millones de euros.
Las estufas Hergom están presentes en numerosos mercados
exteriores, que son el destino del 35% de su producción.
Donde más vendemos es en los países templados
como Grecia, donde las casas están peor preparadas para el
frío que los lugares donde la competencia es más fuerte,
como los Países Nórdicos, Bélgica o Francia,
señala Gómez-Casuso.
En la imagen, Manuel Ángel Gómez-Casuso